La empezó a finales del siglo XV el adelantado Pedro Enríquez, y su hijo, el marqués de Tarifa, la amplió tras un viaje a Jerusalén en 1519. De ahí viene la leyenda de que copia la casa de Poncio Pilato, y de aquí salía el primer Vía Crucis de Sevilla. Sigue siendo propiedad de la casa ducal de Medinaceli.
El patio principal mezcla arcos mudéjares, balaustradas góticas y estatuas romanas, y los zócalos de azulejos del siglo XVI son de los mejores de la ciudad. Los jardines, con buganvillas y fuentes, son un remanso en pleno centro.
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Ficha comprobada el 5 de noviembre de 2026.
Fuentes: Wikidata · OpenStreetMap · Google Maps (Place ID) · Fundación Casa Ducal de Medinaceli



