Su nombre significa «puente flaco», por el primer puente estrecho que hubo aquí en el siglo XVII. El actual, de madera blanca y levadizo, cruza el Amstel entre Kerkstraat y Nieuwe Kerkstraat y es uno de los pocos puentes de madera que quedan en la ciudad.
Todavía se abre para dejar paso a los barcos más altos, y ver cómo sube es una escena muy de Ámsterdam. Al anochecer se encienden cientos de bombillas que dibujan su silueta sobre el río, con el teatro Carré a pocos pasos.
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Sobre esta ficha
Ficha comprobada el 5 de noviembre de 2026.
Fuentes: Wikidata · OpenStreetMap · Google Maps (Place ID) · Gemeente Amsterdam



