El millonario António Augusto Carvalho Monteiro, apasionado del esoterismo, encargó la finca al escenógrafo italiano Luigi Manini, que la construyó entre 1904 y 1910. El palacio neomanuelino tiene torres y gárgolas, pero lo que atrae a la gente son los jardines, llenos de símbolos templarios, masones y alquímicos.
El pozo iniciático baja unos 27 metros por una escalera en espiral con nueve rellanos, que se relacionan con los círculos del infierno de Dante. Desde el fondo, unos túneles oscuros salen a una gruta y a un lago con pasaderas de piedra.
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Sobre esta ficha
Ficha comprobada el 5 de noviembre de 2026.
Fuentes: Wikidata · OpenStreetMap · Google Maps (Place ID) · Quinta da Regaleira

