Madrid tardó siglos en tener catedral. Las obras empezaron en 1883 y no terminaron hasta 1993, cuando la consagró Juan Pablo II. Por eso mezcla estilos: la fachada, frente al Palacio Real, es neoclásica para no desentonar con él, y el interior es neogótico, con techos pintados de colores muy vivos y vidrieras modernas.
Bajo la catedral hay una cripta neorrománica con entrada propia por la cuesta de la Vega. El museo recorre la historia de la diócesis y da acceso a la cúpula, desde cuyo balcón se ven el Palacio Real, la Casa de Campo y buena parte del centro.
Cerca de aquí
Aparece en estas colecciones
Sobre esta ficha
Ficha comprobada el 4 de noviembre de 2026.
Fuentes: Wikidata · OpenStreetMap · Google Maps (Place ID) · esMadrid



