Es el último mercado de hierro que queda en pie en Madrid: se inauguró en 1916 junto a la Plaza Mayor. Tras décadas de declive se restauró y en 2009 reabrió como mercado gastronómico, con la estructura original y paredes de cristal.
Dentro hay una veintena de puestos para picar de pie: ostras, jamón, croquetas, quesos, encurtidos y vermut de grifo. No es un mercado para hacer la compra sino para tapear, y es más caro que un bar de barrio.
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Ficha comprobada el 4 de noviembre de 2026.
Fuentes: Wikidata · OpenStreetMap · Google Maps (Place ID) · esMadrid



