Leopold y Josefine Hawelka lo abrieron en 1939 en la Dorotheergasse. Tras la guerra se convirtió en el punto de encuentro de artistas y escritores, como Hundertwasser, Ernst Fuchs o H. C. Artmann, y algunos pagaban con cuadros que todavía cuelgan en las paredes.
El local es pequeño, con poca luz, mesas pegadas y paredes llenas de carteles. Josefine Hawelka hacía los Buchteln, unos bollos de masa dulce rellenos de mermelada de ciruela, que siguen saliendo del horno con su receta.
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Sobre esta ficha
Ficha comprobada el 5 de noviembre de 2026.
Fuentes: Wikidata · OpenStreetMap · Google Maps (Place ID) · Café Hawelka (hawelka.at)



